Mereció la pena esperar
Hace sólo unos días y en referencia a cómo se estaba desarrollando la última temporada en The Walking Dead, comentaba las diferencias de guión que se pueden observar entre la versión original del cómic y la adaptación a serie de televisión. Sí puedo reconocer que estoy absolutamente enganchado al cómic y que, como confirmé en el anterior post, existen diferencias de peso entre ambos medios como muchos hemos podido comprobar. Pues bien, creo que el último episodio de esta primera parte de la segunda temporada de The Walking Dead (hasta febrero no continuará la emisión de los 6 episodios que restan) ha justificado con creces algunos de los cambios realizados, la lentitud con la que se han expuestos las narraciones y, a medida que continúo la lectura de los cómics, puedo entender con mayor claridad algunas de las decisiones tomadas en televisión.
[SPOILER]
El último episodio, un claro punto y aparte de lo que llevábamos viendo en la segunda temporada, termina de golpe y plumazo con varios frentes un poco aburridos e indeterminados: la incesante búsqueda de Sophie y la declaración de intenciones de Shane. Por un lado, la carga dramática en la muerte de Sophie va a justificar todos y cada uno de los pasos que se darán a partir de ahora, que son absolutamente espectaculares. Si algo echo de menos en los cómics es la asociación del dramatismo con las decisiones de los personajes y el por qué actúan como actúan, es decir, hacen falta unos hechos más plausibles para conocer el alcance de lo jodidos que están para decidir lo que va a ocurrir a continuación. Ahora es cuando entiendo por qué se ha decidido desviarse en algunos caminos, dejando por el camino algunos personajes de dudosa relevancia para convertirlos en auténticos canales del drama. Con la muerte de Sophie, Rick es más líder que nunca, Shane un auténtico maníaco y a todos les afectará haber perdido de esa forma a una niña que se había convertido en una esperanza de vida en ese horrible lugar. Con su muerte, algunos personajes tendrán motivos más que justificados para hacer lo que van a hacer y ni que decir tiene que necesitamos comprender el por qué de cada uno de esos actos.
Grandísimo final el que hemos visto para, una vez más, tener la odiada espera por delante hasta que vuelvan dentro de tres meses. Si se aumenta un poco más la fidelidad de la adaptación con la versión original, sobre todo en algunas escenas que te dejan totalmente boquiabierto, se podría decir que lo que está a punto de pasar será un tobogán de acción con un ritmo bastante mayor que lo ocurrido hasta ahora. Esperemos que eso sea lo que Robert Kirkman haya estado pensando para la vuelta en Febrero!
Leer másMereció la pena esperar
Hace sólo unos días y en referencia a cómo se estaba desarrollando la última temporada en The Walking Dead, comentaba las diferencias de guión que se pueden observar entre la versión original del cómic y la adaptación a serie de televisión. Sí puedo reconocer que estoy absolutamente enganchado al cómic y que, como confirmé en el anterior post, existen diferencias de peso entre ambos medios como muchos hemos podido comprobar. Pues bien, creo que el último episodio de esta primera parte de la segunda temporada de The Walking Dead (hasta febrero no continuará la emisión de los 6 episodios que restan) ha justificado con creces algunos de los cambios realizados, la lentitud con la que se han expuestos las narraciones y, a medida que continúo la lectura de los cómics, puedo entender con mayor claridad algunas de las decisiones tomadas en televisión.
[SPOILER]
El último episodio, un claro punto y aparte de lo que llevábamos viendo en la segunda temporada, termina de golpe y plumazo con varios frentes un poco aburridos e indeterminados: la incesante búsqueda de Sophie y la declaración de intenciones de Shane. Por un lado, la carga dramática en la muerte de Sophie va a justificar todos y cada uno de los pasos que se darán a partir de ahora, que son absolutamente espectaculares. Si algo echo de menos en los cómics es la asociación del dramatismo con las decisiones de los personajes y el por qué actúan como actúan, es decir, hacen falta unos hechos más plausibles para conocer el alcance de lo jodidos que están para decidir lo que va a ocurrir a continuación. Ahora es cuando entiendo por qué se ha decidido desviarse en algunos caminos, dejando por el camino algunos personajes de dudosa relevancia para convertirlos en auténticos canales del drama. Con la muerte de Sophie, Rick es más líder que nunca, Shane un auténtico maníaco y a todos les afectará haber perdido de esa forma a una niña que se había convertido en una esperanza de vida en ese horrible lugar. Con su muerte, algunos personajes tendrán motivos más que justificados para hacer lo que van a hacer y ni que decir tiene que necesitamos comprender el por qué de cada uno de esos actos.
Grandísimo final el que hemos visto para, una vez más, tener la odiada espera por delante hasta que vuelvan dentro de tres meses. Si se aumenta un poco más la fidelidad de la adaptación con la versión original, sobre todo en algunas escenas que te dejan totalmente boquiabierto, se podría decir que lo que está a punto de pasar será un tobogán de acción con un ritmo bastante mayor que lo ocurrido hasta ahora. Esperemos que eso sea lo que Robert Kirkman haya estado pensando para la vuelta en Febrero!
Leer másMad Men – de los 60 hasta ahora
Pongámonos en la situación de un chico de 18 años, que acaba de terminar la selectividad pero aún no ha decidido a qué facultad acceder. Supongamos que no es muy fanático de las series, pero ya le han comentado en muchas ocasiones que hay algunas que son para quitarse el sombrero y que eso podría darle alguna idea de las posibilidades laborales que tendría una vez acabada la carrera que escogiese.
Si este chico viese cualquiera de las series policíacas, seguramente se plantearía ser policía, detective o forense. Si vieseHouse o Anatomía de Grey, la medicina sería una gran opción para él. ¡Y qué decir si empieza a dejar lo legal para convertirse en gángster como un Soprano o Gigoló como Hung!
Pero claro, de todos ellos, seguramente el que tiene más atractivo de todos sea el estereotipo que propone Mad Men. Publicista de renombre en plena efervescencia de las marcas en los 60 y un icono para el mundo laboral americano. Está claro que la belleza, el estilo, el poder social y el dinero se manejan a las mil maravillas en este contexto. Pero claro, uno que está algo vinculado a este mundillo se pregunta, ¿es así hoy día?
JA, JA. Así me río yo. Si el supuesto anterior de chico decidiera entrar en el mundillo de la publicidad, encontraría básicamente esto, con cronología incluida.
Leer másDemasiados capítulos en TWD
Hablando el otro día con un gran amigo mío sobre la nueva temporada deThe Walking Dead, ambos coincidíamos en un hecho más que evidente, la nueva segunda temporada está siendo mucho más floja que la anterior. Mi amigo, un amante de la versión del cómic y muy crítico con la adaptación de televisión, me argumentaba que los cambios de guión no tenían por qué ser siempre malos siempre y cuando estuvieran justificados y mejorasen el resultado de los cómics, pero que bajo su parecer no era así. Yo, que apuesto por la televisión como el medio narrativo más completo que existe hoy día, no paraba de pensar en por qué la versión de televisión está teniendo tanta crítica destructiva.
Voy a empezar a leerme los cómics a ver si de una vez por todas entiendo esas circunstancias, pero también quiero pensar que la exageración de los fans se debe principalmente a que el cómic es una pequeña obra de arte, lo que hace que cualquier cambio se vea con ojos de gato. Un pequeñito espoiler que me contaron es que Shane muere al comienzo de la historia. Pues bien, cómo realmente muera en los cómics os aseguro que haré crítica destructiva a la inversa, en contra totalmente del cómic. Si alguien está dando juego en todos los episodios de esta nueva temporada ése es Shane y, sin él, la temporada no llegaría ni bajo mínimos.
¿Cuántas veces nos encontramos con que la versión original supera a la adaptación, sin importar los medios que se comparan? Seguramente en más de un 90% es así, y no porque realmente lo sea o deje de serlo, sino por simple representación mental. Cuando uno se imagina una serie de circunstancias tal cual las ha visto o leído, no quiere que de repente le pongan en otro contexto así como así. sin un motivo justificado.
Yo, personalmente, intento ver las cosas de una forma más positiva. Tenemos dos medios, con dos cualidades diferentes de narrar una historia, y hay que sacarle partido a ambos como sea. Muchas escenas que salen en el cómic nunca se emitirían en televisión, por su altísimo grado de violencia; al igual que la forma de expresar ciertos momentos, el tiempo dedicado a cada escena y las cualidades televisivas que pueda tener cierto personaje no deben pasar inadvertidos para los guionistas de televisión.
Es por ello que pido un poco paciencia para los más extremistas, que intenten hacerse cargo que son dos productos distintos en distintos medios de narración y que, para gozo de todos, Robert Kirkman continúa en el proyecto de adaptación, y eso debería darnos ciertas garantías no?
Bajo nivel de la segunda temporada
He comenzado afirmando rotundamente el bajo nivel de esta nueva temporada. Pues bien, mi argumento es el siguiente y me basaré en este último episodio (CUIDADO SPOILER!!).
- Al principio del episodio, nos recuerdan el final del anterior con un montón de zombies en el granero. Es decir, que basaron nuestro interés en qué carajo estaba pasando en ese granero para mantener vivos a los zombies. Lo que supuestamente nos mostraron como amenaza a lo largo de este último sexto capítulo hemos visto que no es así. Zombies en el granero da lugar a controversia moral entre si los zombies están vivos, pero enfermos, o si están muertos y suponen un riesgo para el resto de mortales. Me encanta en cómo deriva este asunto, pero el factor de peligrosidad se desmorona desde el primer momento y la granja vuelve a ser un lugar apacible y seguro, cuando en cualquier otro momento nos aterrarían con la posibilidad de un granero infestado de zombies.
- Es tan tan obvio, desde el primer momento que enseñan a Andrea a disparar, que Shane iba a ponerla contra los zombies para superar sus miedos y que, tras lo que parecía que podía no conseguirlo, finalmente todos sus tiros acabarían acertando en las cabezas… En serio, me dieron ganas de parar un par de horitas y continuar viéndolo. Eso sí, que alguien me diga si no pensaba que acabarían echando un casquetini estos dos personajes…
- La reacción de Rick es de lo más patético. Desde el momento que Rick encuentra a Shane, a su mujer e hijo y los demás llevábamos preguntándonos por su reacción al saber que su mujer y su mejor amigo le habían metido la puñalada de la infidelidad. Su respuesta es “Lo sabía…” ¿En serio Rick? O está acojonado por Shane o le dió demasiada sangre a su hijo.
- ¿Qué ha ocurrido en el capítulo? A estas alturas, ya habría terminado la temporada anterior y durante los 6 episodios de esta segunda la sensación es que no ha pasado prácticamente nada.
- El motivo por la menor calidad de la segunda temporada es evidente. Demasiados capítulos para la mentalidad conservadora de los productores. Necesitan alargar los capítulos a 13 para no perder la atención del público y rellenar hueco en la AMC, no pueden avanzar mucho en la historia porque no quieren llegar al final de los cómics y quedarse sin más contenido y porque necesitan alargar una serie muy rentable, que les puede dar muuuucho dinero durante muuuucho tiempo. Más clarito imposible vamos.
Adiós a Cuddy y el caso Breaking Bad
Acabo de terminar de ver el segundo episodio de la octava temporada de House. No es que esté decepcionado, indignado, cabreado o tenga otros sentimientos negativos hacia una serie que sigue haciéndome disfrutar nada más ver actuar a Hugh Laurie. La verdad es que podría llamarlo tristeza. He visto con mis propios ojos cómo no está Lisa Edelstein (Cuddy) y me ha dado verdadera tristeza ver la carga dramática que ha perdido la serie.
En el primer episodio, una clara referencia artística a la grandísima primera temporada de Prison Break, nos dejó un maravilloso inicio de temporada, como era de esperar. Si en algo se caracteriza esta serie es que parece que sólo trabajan para la premier season y la finale season, el resto de capítulos es puro relleno. No estuvo al nivel de los inicios de temporada anteriores, pero valía para demostrar que aún sigue viva la serie.
Tras el segundo episodio me doy cuenta que sigue viva, pero sin alma. Vuelven a las andadas con lo de siempre, casos complicados, historias entre House y Wilson y una nueva incorporación al equipo médico. Cuddy ya no está y se nota una auténtica barbaridad, especialmente después de centrarse las últimas temporadas en la relación de ésta con House. Ya no existe esa faceta sentimentalista entre dos personas que se quieren y odian al 50%, ese “ni contigo ni sin ti” que tanto juego nos daba antes.
Eso ya no existe, nada. Ahora sólo está Wilson, cómo afrontan su nueva relación tras lo que hizo House (no durará 3 telediarios el cabreo) y cómo House lucha contra el poder del nuevo director. ¿La nueva incorporación? Pegada con SuperGlue del Mercadona sin duda. Actuación poco creíble, fruto de la imperiosa necesidad americana de demostrar la multiracialidad en los grupos sociales y una personificación cogida con pinzas. El único punto salvable de su personaje es su circunstancia personal de procedencia cultural distinta que le impide ejercer de una forma más tranquila.
Por lo demás, las otras salidas del reparto no hacen más que agravar la situación de aburrimiento de ver más de lo mismo sin nada nuevo que sea atractivo. Aún no pierdo la esperanza, pues si existe una serie que sea capaz de generar más riqueza en nuevos personajes ésa es House: Zorra implacable, Taub, Trece, Masters, etc. Y sin perder nunca los Alma Máter de la serie.
El caso Breaking Bad
Si de algo me acuerdo ahora al empezar a ver la octava temporada de House es del reciente caso Breaking Bad. Para los que no lo sepan, en esta última temporada la serie ha dejado una huella que, como no tengan cuidado sus responsables, puede llegar a ser bastante negativa.
La serie ha cerrado de forma espectacular la historia. Sí, así es. Si nos hubiesen dicho que era el último capítulo de la serie nos lo hubiésemos creído y estaríamos la mar de contentos por cerrarnos prácticamente todos los puntos importantes. Aunque por otro lado, es bueno seguir teniéndola en parrilla…
Después de ver cómo House acabó la séptima temporada y empezado esta octava empiezo a creer que la avaricia ha roto el saco en la Fox. Estoy encantado con seguir viendo House, pero por el bien de la serie era mejor haber hecho un esfuerzo al final de la séptima temporada y haberla cerrado correctamente, dejar que sus actores se vayan como siempre han querido hacer y dejar a todo el mundo contento. Pero bueno, parece que “la pela es la pela” y siempre será la que mande.
Leer más
Hell on wheels, que vienen los indios!
Cuando empiezo a poner en tela de juicio mi objetividad, es que algo me pasa. Me ocurre una cosa muy curiosa, llámese costumbre, fidelidad, amor o lo que sea, pero es ver el logotipo de AMC o HBO y subo la valoración de la producción unos cuantos puntos. Si a eso se le llama falta de objetividad, entonces creo que empiezo a padecer de eso.
Acabo de terminar de ver Hell on wheels, la nueva serie del oeste americano de la AMC y me ha encantado lo que he visto. Es una de esas series que con sólo ver los primeros minutos uno ya sabe que está ante un proyecto ganador. Si Deadwood os gustó, Hell on wheels os va a encantar.
La historia, lejos de los disparos de vaqueros en plan Clint Eastwood, es una historia centrada en la construcción del ferrocarril nacional, que cruzase el país americano por completo, recién acabada la guerra civil americana. Eso significa que aún está muy reciente la abolición de la esclavitud, el odio entre hermanos norteños y sureños y la colonización del territorio americano por completo. Con esos ingredientes como plato principal, es normal que salga un primer plato exquisito.
Para este año, llevamos dos grandísimas opciones que ver semanales, uniéndose al catálogo espectacular que arrastramos de años anteriores. Por un lado, la asombrosa Once Upon a Time de la ABC y ahora Hell on Wheels de la AMC. ¿Conseguirán hacer que, literalmente, no podamos ni ir al baño para no perdernos ni un minuto de una buena serie?
Leer más







