Once Upon a Time…     



 

El domingo pasado se estrenó por fin una de las series más esperadas del año, a la que en ocasiones se la ha catalogado como la nueva Perdidos (qué raro!). Está claro que desde la ABC buscan otro pelotazo como Perdidos e intentan buscar adeptos como sea, aunque sea metiendo ese tipo de bolas aún teniendo a los guionistas de Perdidos trabajando en su guión. Once Upon a Time NO ES PERDIDOS, ni se le parece en lo más mínimo. Si no viese el logotipo de la cadena o algún que otro golpetazo sonoro tras las escenas al más puro “estilo Lost” no vería parecido ninguno. Tras esto, sí he de decir que la serie me ha gustado mucho, bastante más de lo que creía.

 

Jennifer Morrison, que nos tiene mal acostumbrada a ser una doctora al son del dr. House, cambia totalmente de registro, aumentando en responsabilidad escénica y ahora es ella el centro de una historia bastante confusa, a la vez que ilusionante. Las analogías entre un mundo real y otro ficticio, llámese nueva dimensión, futuro apocalíptico o tecnología despanpanante nos encantan. Hacernos imaginar con que el mundo en que vivimos no tiene limitaciones y que existe algo más es un contexto recurrente que, si se trata con mimo, puede llegar a ser realmente interesante y asombroso.

 

Once Upon a Time nos muestra la posible existencia de los mundos de disney frente a una realidad ciega. El ser humano desconoce que realmente existieron seres como Pinocho, Pepito Grillo y Geppetto, las princesas disney o sus valerosos príncipes y, mientras sus vidas pasan pacíficamente, estos personajes han sido víctimas de un hechizo maligno que sólo una persona puede romper, según cuenta la leyenda, venida del mundo real.

 

La ilusionante historia inicial rompe totalmente con cualquier esquema visto hasta ahora y la ABC nos trae otra historia de ciencia ficción pero totalmente original con respecto a las anteriores. Los personajes disney, su relación con el mundo real y el cambio entre los dos mundos enamora visualmente a cualquiera y acordarse de las historias rememora viejos recuerdos que, sinceramente, es gratificante.

 

Un gran piloto, una gran directora de orquesta y buenos planteamientos iniciales es lo que tenemos, al menos de momento, en Once Upon a Time. Otra serie más para ver los lunes supongo…

 



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