Sirens, normalita normalita…
La nueva serie británica que emite Channel 4 no parece que cuaje mucho con el nivel que últimamente estábamos viendo proveniente de las islas. Sirens, comedia centrada en un equipo de ambulancia (de ahí lo de las sirenas) formado por tres personajes que se enfrentan a su complicado trabajo con las fantasías que tienen en sus cabezas.
La realidad de esta serie no es más que la cantidad de escenas absurdas (poco divertidas realmente) que aparecen cuando alguno de ellos tiene algún problema y entre ellos se ”ayudan” o complementan. En el episodio piloto el sexo lo centra absolutamente todo y es ahí donde creo que empezó a perder todo mi interés. Por supuesto no en la especificación sexual, sino más bien en intentar atraer la atención hacia ese tema tan recurrido y que o eres una auténtica máquina creativa o seguramente no seas capaz de hacer reir a la gente con sólo decir SEXO.
Me sorprende ver a Richard Madden, actor protagonista de Juego de tronos como Robb Stark, interpretando a uno de los tres personajes principales que se acaba acostando con otro chico. Un registro muy distinto en ambas series que seguro le dará bastante más caché del que ya pueda tener gracias a la novela de George R.R. Martin.




