¿Qué pasa con Mr. Sunshine?
Tras el fracaso más injustificado de los últimos años, Studio 60, las bases que Mathew Perry propone en sus nuevas producciones humorísticas no atraen en el aspecto humorístico al que estamos acostumbrados y no por ello dejan de ser interesantes. Seguramente es por ese primer motivo por el que, tras la primera impresión, la serie Mr. Sunshine no me ha atraído, aunque albergo una mínima esperanza.
La actuación de Perry está muy por debajo de lo que se espera de él, forzando demasiado sus gestos para enfatizar más de lo normal sus cualidades de comediante. En Studio 60 conseguimos olvidar a Chandler de Friends para conocer su faceta más dramática como Matt Albey, pero sin dejar esos gestos inconfundibles de una persona graciosa.
En Mr. Sunshine no tengo ni idea de a qué juega. Salvando las enormes distancias, es como meter a Chandler en Studio 60, y eso no pega ni con cola.
Quizás por eso no tenga ganas de seguir viéndola. En el mundo de la televisión la primera impresión es la que menos debería contar, y en este caso voy a ser estricto con mis consejos y seguiré viéndola hasta que pueda concluir realmente que es una serie de cuarto de baño.
Quizás os preguntéis, ¿por qué no hablo algo más sobre la serie en sí? Pues porque no hay mucho de donde rascar. Se cambia el estudio de un programa de televisión (en referencia a Studio 60) por un circo y se intentan hacer gadgets humorísticos sin fuerza dentro de un drama más serio.
No es que no quiera seguir desmembrándola, pero es que aún tengo en la retina la gran serie de Aaron Sorkin en el recuerdo con Matthew Perry como protagonista como para seguir criticando tras lo poco que he visto.
¿Y si se convierte el señor Sunshine en una segunda parte de Studio 60? Tanto soñar me va a empezar a dar dolor de cabeza…





No se porque al ver el trailer, me recuerda tanto a Museo Coconut…